La hipocresía del cambio: el toque de queda

Es pertinente explicar antes de comenzar esta serie de artículos, qué escogí el nombre “la hipocresía del cambio” por una razón especial, la palabra hipocresía dentro de todo lo que engloba su significado se refiere a “fingimiento de cualidades” es lo qué qué se escondía dentro de la campaña del partido que se denominaba cómo “el cambio”( está también es la manera en la que me referiré a dicho partido en esta serie de artículos) que desde el 16 de agosto del 2020 gobierna la república dominicana, y que por cierto, es más de lo mismo.

El estado de emergencia y el toque de queda

El 8 de junio del 2020, los titulares de los periódicos de circulacion nacional reproducian las palabras de un diputado del partido del cambio que hoy se sienta en la presidencia de la cámara baja del congreso, cito las palabras de dicho honorable “ sería una imprudencia del ejecutivo pedir una nueva extensión del toque de queda” termina la cita. Claro, una postura que sostenía cuando estaba del lado de la oposición, que hoy, al igual que su posición personal y la de su partido, ha cambiado bastante.

Así mismo el 15 de junio del 2020, aparecían más titulares escandalosos en los periódicos, esta vez, haciendo públicas las intenciones del partido de llevar el circo a las altas cortes dominicanas, llevando diversas demandas de acción de inconstitucionalidad contra el estado de emergencia, está causa tan noble fue liderara por el presidente del partido del cambio, hoy ministro administrativo de la presidencia.

Los discursos intensamente emotivos no se harian  esperar en la sesión de ambas cámaras para aprobar las prórrogas del estado de emergencia, utilizado para activar el toque de queda principalmente, discursos capaces de encender la llama patriótica y de libertad hasta del más pasivo para revelarse contra el estado de emergencia del tirano partido morado de la estrella amarilla, que hoy, ya no brilla tanto cómo antes. En resumen, estos discursos( para ahorrarle buscar los videos de tan vergonzosas actuaciones) querían apelar a la consciencia del pueblo para mostrar que el estado de emergencia era utilizado cómo un mecanismo de campaña, para instalar una dictadura y para hacer compras al vapor sin tanta rigurosidad cómo la exige la ley de compras y contrataciones, que no tenía nada que ver con la salud del pueblo, pero cómo bien dice el dicho, el ladron juzga por su condición, y en la política, aplica cómo anillo al dedo está frase.

Hoy el lema es quedarse en casa a pesar de todo, a pesar de la quiebra, del hambre y el deterioro de la salud mental. Las prórrogas que eran un asalto a la constitución, hoy en día pasan sin el menor problema en la camara alta y baja, donde el partido en el poder, es mayoría en ambas, 45 dias de estado de emergencia pide el ejecutivo y 45 días da el congreso, prestamos qué equivalen a endeudamiento pide el ejecutivo y prestamos aprueba el congreso sin el mayor escándalo a diferencia de hace unos meses, donde los qué estaban en la oposición alzaban sus voces hasta el techo de las cámaras, pero hoy, brillan por su ausencia o por levantar ocasionalmente su voz para dar excusas en apoyo a lo mismo qué hace unos meses criticaban, lo que era una herramienta política en campaña, ahora es por el bienestar de la gente pero la realidad es qué es la forma de pedir amablemente al pueblo que se muera bajo su techo y sin dar mucha lata.

Las quejas a las medidas sin sentido por el encierro, los horarios de transporte y el cierre de negocio ya no son la voz del pueblo, según el cambio, ahora son quejas sin fundamento contra el gobierno y ataques de la oposición. Hoy siguen los discursos emotivos y la frase favorita de cada funcionario, “es por el bien común” una frase qué el ciudadano normal no podría decir con tanta emotividad y convicción ni aunque la ensayara en el espejo día tras dia, pero al parecer el pueblo no cabe dentro del mencionado bien común, donde los abusos policiales están a la orden del día, los bancos al acecho, el estómago de cada miembro de la familia vacio por falta de dinero, dinero que no llega a los bolsillos o por despidos o por quiebra de un negocio y saldo de deudas, quiebras, despidos y deudas causadas por las mismas medidas del “bien común” qué tanto se predican, el bien común qué nos hace correr en conjunto cómo criminales para encerrarnos en nuestras casas a las 5 de la tarde de lunes a viernes y a las 12 del medio día los fines de semana, el bien común que pone a escasear el pan de la mesa pero que también nos impide los medios para conseguirlo, término el primer artículo de está serie a modo de advertencia, mientras pasan los meses, nuestras cuentas de banco se disminuyen y nuestra desesperación aumenta, apelar al bien común será la única “solución que tendrá el partido del cambio para nuestras inquietudes, siendo está una de las muchas muestras, de la hipocresía del cambio.

Wenzel Musset Lorenzo

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