¡Inenarrable! Venezuela en medio de la crisis y la pandemia

“Eramos muchos y parió la abuela”, en este dicho tan popular se podría decir que se plasma la situación de Venezuela con la llegada del Covid-19, cuando el régimen de Nicolás Maduro confirmó los primeros casos el pasado viernes 13 de marzo. Desde ese día, el pánico, la zozobra, la censura, el caos pero sobretodo el estado calamitoso en el que se encuentran los centros hospitalarios administrados por la revolución, es lo que más angustia a sus habitantes.

Para la mayoría de los venezolanos o no, la dura realidad que golpea al país suramericano desde hace siete años, con el inicio de la depresión económica no es un secreto. Aunado a esto casi cinco millones de personas suman la diáspora venezolana, lo que representa el 17% de la población total del país, según cifras de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Organización Mundial para las Migraciones (OIM), 4.810.443.

La pandemia mundial tomó a Venezuela ya en una crisis económica y social, además las carencias de agua, luz, gasolina, medicinas y dinero (devaluación e hiperinflación); lo que viene es inenarrable.

Hasta la tarde de este sábado 21 de marzo, según Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación de Maduro, 70 casos se han confirmado en el país, cifras cuestionadas por la mayoría de los venezolanos ante la”política de ocultamiento” del Gobierno para no evidenciar la crisis.

Según un informe titulado “El lado oscuro de la migración” de la empresa de consultoría jurídica y análisis financiero Ecoanalítica, la fuga de cerebros, tal vez es lo más crítico en el ámbito laboral venezolano, teniendo en cuenta que la pandemia mundial toma a Venezuela en su peor momento histórico, cuándo hoy más que nunca el talento humano, especialmente los profesionales de la salud, es el sector que más se necesita en territorio venezolano. De acuerdo con el registro de la Alianza Venezolana por la Salud, más de 22 mil especialistas de distintas áreas de la medicina han abandonado sus puestos en la red hospitalaria y ambulatoria desde hace cuatro años.

La crisis económica mundial en medio de la pandemia del coronavirus ya ha castigado al país al hacer caer los precios internacionales del petróleo por debajo de lo que le cuesta producirlo, como admitió Nicolás Maduro en una reciente alocución. Además, Venezuela enfrenta sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos, acusado de “recrudecer las sanciones criminales” en plena crisis del coronavirus, a lo que Washington rechazó, asegurando que las medidas punitivas contra Caracas no afectan a la compra de comida o medicamentos.

Recientemente, para lidiar con el coronavirus, Nicolás Maduro en una acción “increíble”, anunció que solicitó un financiamiento de cinco mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI), que muchas veces atacó, y tildó de “criminal”. Sin embargo, dicha solicitud fue rechazada por el ente en un comunicado en el que dijo: “no estaba en condiciones de considerar la solicitud”, tras señalar que no había “claridad en el reconocimiento” del gobierno de Maduro entre sus países miembros.

Como se recordará, más de 60 naciones califican a Maduro de “dictador” y de usurpar la Presidencia después de una cuestionada reelección en 2018.

Entre tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), además de China y Rusia, países aliados de Nicolás Maduro expresaron su acompañamiento para confrontar la pandemia.

Venezuela entró en cuarentena a partir del pasado martes 17 de marzo, para confrontar el coronavirus, que amenaza con agudizar las dificultades que enfrentan los venezolanos para conseguir medicinas, alimentos y combustibles, con efectivos de la Guardia Nacional limitando el tránsito en varias ciudades del país.

En ese contexto, Maduro prometió distribuir gratuitamente las mascarillas, difíciles de conseguir y las que se consiguen son vendidas en $2 o $3 por unidad, un precio que es prohibitivo para una población que obtiene los salarios más bajos del continente, teniendo en cuenta que muchos hogares venezolanos dependen de la economía informal.

POR EMILA FRANCO

Venezuela enfrenta ahora el mayor desafío de su historia en medio de la crisis y la pandemia que amenaza con vulnerar aun más el estado político, económico, social y hasta psicológico, solo queda la concientización de cada uno de sus habitantes sumado a un verdadero liderazgo político que tomé las riendas del país para manejar lo que sucede y lo que vendrá.

1 Comentario

  1. Hay que ser muy perverso, para no darse cuenta, e, incluso alegrarse, de que un país amarrado, bloqueado y sancionado, sin poder vender las riquezas que posee, ni poder usar sus cuentas, tenga comida, medicinas, utensilios de socorro, etc…, y que a la vex, tenga los hospitales y centros de atención, en estado óptimo, para prestarles servicios a la población!!!

    Repetimos, hay que ser muy perverso y entreguista para condenar a quienes le impiden ejercer una buena labor, en beneficio de su pueblo.
    Y SE es más perverso, cuando quien sea, se pone de acuerdo con enemigos(o pseudo amigos) de su patria, solo porque no admiten que un gobierno progresista les dé aptos. y comida a los más pobres de su país.

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