China y EE UU comienzan los ensayos clínicos de las vacunas contra el coronavirus

Los expertos advierten de que se necesita al menos un año para tener una solución que frene la epidemia.

Al menos una veintena de grupos de investigación y farmacéuticas en todo el mundo buscan la manera de desarrollar nuevas vacunas o antivirales que alivien la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus. Los ingentes esfuerzos dedicados a su desarrollo permiten pensar que se acortarán los tiempos habituales, pero los expertos tienen serias dudas de que una vacuna viable llegue antes de 2021. Después, también hará falta tiempo y capacidad de producción para que esa vacuna útil llegue a los millones de personas de todo el mundo que pueden necesitarla.

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El Ministerio de Defensa ha confirmado por medio de un comunicado emitido en la noche del martes que su primer prototipo de vacuna contra el coronavirus ya está listo para realizar ensayos clínicos. No obstante, aun en caso de que los ensayos fueran exitosos, la vacuna no estaría lista para su comercialización hasta dentro de un mínimo de 12 meses. El resultado es una vacuna de subunidad, una fórmula de nueva generación que solo contiene ciertos antígenos específicos sin patógenos, por lo que es contemplada como más segura que las técnicas tradicionales. «La vacuna no tiene sustancias infecciosas, es muy segura y estable y requiere una sola inoculación», explicaba el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Hubei en su reclamo en busca de voluntarios.

Este anuncio llega apenas un día después de que Estados Unidos comenzara la primera fase de los ensayos clínicos de su propia vacuna experimental. Hasta la fecha, ninguna vacuna que emplee la fórmula ARNm ha sido aprobada para su uso en seres humanos. La vacuna consiste en dos pinchazos en el brazo, uno ahora y otro dentro de 28 días. «Alrededor de 19 horas después de que EE UU anunciara que comenzaba las pruebas en humanos para la primera vacuna contra el coronavirus, China ha revelado sus propias pruebas , mostrando que las dos primeras economías van a la par en la carrera por solucionar esta crisis de salud pública».

Hace dos semanas, el presidente chino, Xi Jinping, apremió a acelerar la producción de vacunas y medicamentos durante su inspección de la Academia Militar de Ciencias Médicas. Hasta 1.000 científicos chinos están participando en esta campaña nacional, con nueve proyectos en marcha recurriendo a cinco técnicas diferentes, como vacunas inactivadas, de vector viral o genéticas, las cuales se encuentran en diferentes fases de desarrollo. China también cuenta con un prototipo de vacuna ARNm, al estilo estadounidense, en la cual investigan un equipo conjunto del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades, la Universidad Tongji de Shanghái y la empresa Stermina. «La capacidad de investigación y desarrollo de vacunas en China es, en términos generales, una de las más avanzadas del mundo», afirmaba ayer en rueda de prensa Wang Junzhi, experto en control de calidad de productos biológicos e investigador en la Academia China de Ciencias Sociales.

Una cuestión de tiempo

Donald Trump, reunido con los ejecutivos de las principales farmacéuticas de EE UU, pidió tener una vacuna lista para las elecciones presidenciales que se celebrarán en noviembre. Según apuntó Anthony Fauci, director del Instituto Nacional para las Alergias y las Enfermedades Infecciosas, al menos sería necesario un año y medio para tener lista una vacuna. En condiciones normales, el desarrollo de una nueva vacuna puede tomar una década. En el caso de los esfuerzos para frenar el coronavirus, hay parte del camino hecho por la investigación sobre virus como el MERS o el SARS, que son de la misma familia, pero hay cuestiones como las pruebas de seguridad que requieren tiempo para ver los efectos del nuevo fármaco.

El segundo, un laboratorio de la Universidad de Queensland , también tiene una posible vacuna que comenzará a probarse en humanos en los próximos meses.

Una vacuna alemana para 2021

La empresa CureVac, con sede en Tubinga, participa en Alemania en la carrera por dar con la vacuna del coronavirus. CureVac trabaja junto con el instituto Paul Ehrlich de vacunas y biomedicina y calcula que a principios de verano tendrán lista una vacuna experimental, que podrían empezar a probar en humanos. Dietmar Hoop, copropietario de la empresa consideró que para el otoño podría estar lista una vacuna. El instituto Robert Koch alemán sin embargo calcula que habrá que esperar hasta el año que viene para poder contar con la vacuna.

«Las vacunas pueden tener efectos secundarios», indicó. CureVac fue invitada junto a otras empresas del mundo a la Casa Blanca a principios de mes «para discutir estrategias y oportunidades para el desarrollo rápido y la producción de una vacuna contra el coronavirus», según un comunicado publicado por CureVac. Ante la publicación de informaciones asegurando que Trump aspiraba a hacerse con la vacuna alemana en exclusividad, la empresa lo negó el martes. En Berlín sin embargo, varias fuentes oficiales confirmaron la pugna y los esfuerzos del Ejecutivo por «que las vacunas contra el nuevo virus se desarrollen también en Alemania y en Europa», según confirmó a este diario el ministerio de Sanidad alemán.


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